Riesgos de la instalación de estructuras metálicas en Málaga

Todo proceso de instalación de estructuras metálicas conlleva una serie de riesgos que hay que evitar para no poner en peligro la seguridad y salud de los trabajadores

Los riesgos de mayor relevancia que se pueden presentar durante la instalación de estructuras metálicas en Málaga son:

  • Cortes en las manos.
  • Radiaciones debido a operaciones de soldadura.
  • Contactos con líneas eléctricas en tensión.
  • Caída de objetos debido al desplome de piezas.
  • Proyección de partículas en los ojos, quemaduras, contusiones y golpes.
  • Caída de personas desde alturas.

De forma que podamos evitar todo esto, se debe establecer medidas preventivas para cada uno de estos factores. Vamos a comentar algunas de ellas.

Caída de personas desde alturas

En los trabajos de montaje de estructuras metálicas, se debe de proteger a los operarios con redes de recogidas ancladas a las partes inferiores de la zona de trabajo.

En el caso de que eso no fuera posible de conseguir, los empleados deben de ir equipados con cinturones de seguridad amarrados a cables o puntos fijos, previamente probados y analizados.

A los equipos de altura se les deben de montar anillas o elementos que permitan la correcta sujeción de esas redes, cables o cinturones de seguridad.

instalación estructuras metálicas
montaje de estructuras metálicas en Málaga e instalación

Bajo ningún concepto, se debe permitir que ningún operario suba o baje por los cables de los aparejos o sobre las cargas.

Se deben de habilitar zonas de paso con pasarelas entre los elementos metálicos y tienen que estar colocados a una altura mínima de 2 metros.

A su vez, estos tablones deben de tener un mínimo de grosos de 5 centímetros y se colocarán de modo que no se ladeen en ningún punto cualquiera que sea el peso de los operarios que pasen.

Desplomes de piezas

La instalación de estructuras metálicas requiere de almacenar elementos metálicos en zonas lo más próxima posible a los medios de evacuación para evitar en la medida de lo posible la manipulación de estos elementos.

Cada pieza debe llevar correctamente indicado su peso en un lugar visible, con el objetivo de no someter esfuerzos a la maquinara transportadora para lo cual no ha sido diseñada o no está preparada.

Cuando se monten las piezas de acero, deben de quedar bien aseguradas antes de proceder a quitar los cables.

Las estructuras metálicas se han de trasladar colgadas siempre por dos puntos, mediante grilletes o ganchos en los extremos, para que siempre vayan en posición horizontal.

Asimismo, se deben de evitar los desplazamientos de cargas por encima de las zonas de trabajo, para lo cual se debe de estudiar previamente el montaje, situación de la maquinaria y lugares de almacenamiento.

La coordinación entre los operarios será fundamental durante las maniobras de montaje, para evitar choques y golpes. También resulta recomendable disminuir los puntos de unión en altura de las distintas estructuras metálicas en Málaga.

Proyecciones de partículas, cortes, radiaciones, golpes y contusiones

Para desarrollar estas operaciones, con independencia de las protecciones colectivas que hemos mencionado anteriormente, los operarios deben de disponer y utilizar los siguientes equipos de protección personal:

  • Casco de seguridad.
  • Guantes de acero.
  • Botas de cuero con puntera metálica.
  • Mandiles.
  • Pantallas para hacer soldaduras eléctricas.
  • Gafas contra impactos de proyecciones o picados de soldadura.

De los talleres tienen que salir las estructuras metálicas sin rebatas ni cortes, para evitar en lo sucesivo enganches u cortes.

Las denominadas zonas “lluvia de chispas” deben de señalizarse correctamente para que las personas no circulen por ellas. Si fuese necesario, se colocan obstáculos físicos para impedir el acceso.

Contacto eléctrico con líneas eléctricas en tensión

En el caso de que realmente existan líneas aéreas eléctricas con especificaciones concretas del Real Decreto 614/2001, de 8 de junio, sobre las disposiciones mínimas a cumplir para proteger la salud y seguridad de los operadores frente a ese riesgo eléctrico.

En otro Real Decreto 842/2002, se especifican condiciones de uso de receptores eléctricos en función de las características donde han de ser instalados o utilizados.

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