Construcción rápida de viviendas

Contar con un sistema de construcción que agilice la creación de nuevas viviendas es el futuro. Si el sistema utilizado encima es eficientemente energético y sostenible, mucho mejor. Nos encontramos en un momento en el que queremos todo de forma inmediata por lo que cualquier avance en esta linea en el mundo de la construcción es un punto positivo.

Sistema rápido de instalación de fachadas

Además de por la sostenibilidad que trae consigo, el sistema Ipanel PRE, patentado por nuestra empresa malagueña Premetal España,  destaca por su construcción rápida. El motivo que hay detrás de esta cualidad no es otro que el uso de paneles modulares, los cuales no precisan estructuras pesadas y difíciles de montar como las grúas y los andamios para ser colocados y, por consiguiente,  lograr una fachada ventilada eficiente. La citada construcción rápida de edificios es posible única y exclusivamente gracias a la utilización de una herramienta manual desde el propio interior del hogar en cuestión. En total, el personal de montaje  es capaz de completar nada más y nada menos que 100 metros cuadrados de fachada en un día.

10 sencillos pasos

Una casa de construcción rápida solo necesita 10 sencillos pasos para hacerse realidad. De acuerdo con los expertos en  la puesta  en marcha  del sistema Ipanel PRE, el primero de ellos consiste en la instalación de las guías de montaje, al que le sigue la colocación del panel en la mesa que será empleada para acercarlo al área de trabajo seleccionada. Una vez aproximado, la mesa mencionada  se encarga de ejecutar cuatro fases decisivas: rotación del panel, elevación del mismo, ajuste de su posición y, por último,  ajuste lateral. Acto seguido, el equipo de montaje, ayudado por herramientas de mano, se encarga de anclar el panel a las guías del techo y el suelo con el fin de conseguir su sujeción.Y, para finalizar, se lleva a cabo la instalación de los paneles interiores

Ni que decir tiene que esta nueva forma de edificar ahorra tiempo y dinero, así como reduce el riesgo de caída al que los obreros se  enfrentan siempre que se ven obligados a subirse en medios auxiliares sometidos a las inclemencias climatológicas, entre  otras condiciones.